¿Sabías que el ramen es un plato de procedencia china? Suele pensarse que es un plato de origen japonés, ya que debe gran parte de su fama a su difusión por la tierra del Sol Naciente. Se calcula que llegó al país nipón en el siglo XVII. Se trataba de una sopa de sencilla preparación y, desde entonces, ha ido adquiriendo su status de culto, con sucesivas modificaciones.
No obstante, sigue manteniéndose como uno de los alimentos estrella de la clase obrera, ya que proporciona un excelente suministro de nutrientes. Sopa, fideos y lo que tú quieras, incluyendo esta deliciosa musaca. No hay una forma oficial de preparar este plato. Como cabe imaginar, admite todo tipo de bebidas de acompañamiento. Una de la que no se suele hablar mucho, al menos en occidente, es el té verde. Con este maridaje, se produce una interesante combinación de sabores.
Aunque el ramen ha pasado al imaginario colectivo como un plato de preparación rápida, lo cierto es que lo mejor es cocinarlo a fuego lento. Esto implica un tiempo de espera aproximado de entre 8 y 12 horas. Respecto al coste, hay que distinguir entre los alimentos y los utensilios.
En el segundo caso, se necesitan un bol, un rallador, un cuchillo de cocinero y una cuchara de silicona. Esto viene a suponer unos 25 euros, aunque es fácil que ya tengas estas herramientas en casa. En cuanto a los alimentos, su coste depende de los ingredientes que quieras añadir, ya que la sopa y los fideos no suponen de media un gasto mayor de 10 euros. Hay que recalcar que no es una receta especialmente difícil de elaborar, no muy diferente de una sopa estándar.
No olvides que el ramen ha de ingerirse siempre caliente. Nunca dejes que se enfríe o perderá su característico sabor. Anímate y pruébalo cuando quieras.
Reparta los fideos en boles y vierta el caldo por encima. Corte los huevos por la mitad y coloque 2 mitades de huevo en cada bol. Espolvoree el cebollino.
Otra manera de tener unos huevos poco cuajados es hacerlos a baja temperatura. En ese caso no recomendamos cortarlos.