La cafetera italiana con la que tomar tu café en verano


La cafetera italiana con la que tomar tu café en verano

Aunque estemos a 40 grados, hay rituales que no se saltan. Y el del café es uno de ellos. Porque sí, en verano también se disfruta, pero con hielo, en vaso largo y con ese sabor intenso que solo se consigue haciéndolo como toca. Si eres de los que no renuncian al café ni en plena ola de calor, este artículo es para ti: trucos, recomendaciones y todo lo que necesitas para que tu café con hielo sea el mejor plan del día.

Cómo acertar con la cafetera ideal para este verano 


Elegir la cafetera perfecta no es solo cosa de cafeteros expertos. En realidad, se trata de encontrar esa que encaje contigo, con tu ritmo diario y, por qué no, con la estación en la que estás. En verano, lo que más apetece es algo fácil, rápido y que dé resultado sin encender media cocina. Por eso, la cafetera italiana sigue siendo un clásico que nunca falla: no ocupa mucho, no necesita enchufes ni complicaciones, y saca un café intenso que queda de diez con hielo.

¿Un modelo que lo tiene todo? La cafetera italiana Lungo negra de 9 tazas de Culinarium. Tiene capacidad de sobra para cuando hay visitas (o cuando necesitas más de un café para arrancar) y un diseño elegante que queda bien en cualquier cocina. Funciona tanto en cocinas de gas como de inducción, así que es perfecta para llevarla también de vacaciones. 

¿Lo mejor? Hace el café justo como nos gusta: con cuerpo, aroma y ese toque potente que no se pierde al añadir el hielo.

Si buscas algo más compacto, la cafetera italiana Lungo negra de 6 tazas es ideal para espacios reducidos o para quienes prefieren preparar menos cantidad de café. Mantiene las mismas características de diseño y funcionalidad que su hermana mayor, pero en un formato más manejable.

Y, para los amantes del acabado en color inox, la gama Espresso Inox de Culinarium ofrece opciones en diferentes tamaños: 1 taza, 3 tazas, 6 tazas y 9 tazas. Estas cafeteras destacan por su durabilidad y resistencia, siendo aptas para todo tipo de cocinas, excepto la de inducción. Su diseño clásico y materiales de alta calidad aseguran una larga vida útil y un café delicioso en cada preparación.

Con estas opciones, seguro que encuentras la cafetera que mejor se adapta a tus necesidades y al estilo de café que más te gusta entre todos los modelos de cafetera que tenemos en Culinarium. Porque, al final, se trata de disfrutar de un buen café, incluso cuando el termómetro marca 40 grados.

El arte de preparar un buen café con hielo en casa


Parece fácil: haces un café, le pones unos hielos y listo. Pero si alguna vez te ha salido un brebaje aguado o insípido, ya sabes que la cosa tiene su truco. Porque un buen café con hielo necesita cariño, técnica y un par de claves que marcan la diferencia.

Para empezar, haz el café un poco más cargado de lo habitual. Al añadir hielo, parte del sabor se diluye, así que es mejor preparar un espresso o un café concentrado que aguante bien el tipo. Aquí es donde la cafetera italiana de inducción y la cafetera espress se lucen: café intenso, aromático y en su punto justo.

Segundo paso: el hielo sí importa. Usa hielos grandes, mejor si son de cubitera buena (como las de silicona tipo Lékué), porque tardan más en derretirse y enfrían sin aguar tanto. Si puedes, enfría el vaso antes o añade los hielos justo al servir, no antes.

¿Y el azúcar? Aquí cada quien con su método. Hay quien endulza el café caliente antes de verterlo sobre el hielo, y quien lo deja tal cual para disfrutar del sabor puro. Lo importante es no dejarlo mucho tiempo en la cafetera: sírvelo en cuanto esté listo para evitar que se amargue.

Y si quieres subir el nivel: prueba con hielo de café. Solo tienes que preparar una cafetera, dejar enfriar el café, verterlo en una cubitera y congelarlo. Así, cuando quieras hacerte un café con hielo, tendrás cubitos que no restan sabor, sino que lo potencian. Puro vicio.

Cómo convertir tu café con hielo en tu bebida favorita del verano


Una cosa es prepararte un café con hielo… y otra es marcarte una bebida de verano que parezca sacada de la carta de un café de autor. La diferencia es el detalle. Ese toque que lo hace especial, más sabroso, más tuyo. Y lo mejor es que no hace falta complicarse la vida: con un par de recetas bien pensadas y los accesorios adecuados, puedes convertir tu cocina en tu propia barra de verano.

Empieza con una receta clásica que nunca falla: café con hielo y leche evaporada. Solo necesitas un café bien concentrado (la cafetera italiana aquí es reina), unos hielos y un chorrito de leche evaporada fría por encima. Se mezcla solo, queda cremoso y tiene un sabor brutal. ¿Un plus? Usa hielo de café (recuerda, lo haces tú mismo congelando café en una cubitera buena, como las de silicona de Lékué que tenemos en Culinarium).

¿Te va más lo dulce? Prueba con un café con hielo y sirope de vainilla. Haz tu café, ponlo en un vaso con hielos, añade un chorrito de sirope y termina con un toque de leche vegetal espumada. Puedes usar el batidor de leche de Nerthus, que no necesita enchufes y te saca espuma en segundos. Resultado: bebida de café estilo frappé sin necesidad de batidoras ni aparatos grandes.

Y si eres de los que entrenan o buscan alternativas más energéticas, prueba esta receta: café con hielo, bebida de avena y proteína en polvo de vainilla. Mezcla todo en un bol o batidor de mano y tendrás una bebida fresquita y con poder para cualquier hora del día.

Y por último, si te apetece invitar, tener vasos altos de cristal o packs de pajitas reutilizables hace que todo se vea mejor y se disfrute más. Que sí, que el sabor es lo importante, pero si entra por los ojos, mejor aún.

Recuerda: no renuncies al café por culpa del calor


Hay placeres que no entienden de estaciones. El café es uno de ellos. No importa si estás en chanclas, si el ventilador no da abasto o si el termómetro ha decidido marcar temperaturas de ciencia ficción. Siempre hay una forma de disfrutarlo. Solo tienes que adaptarlo a tu ritmo, a tus gustos y al clima.

Con una buena cafetera italiana, unos cuantos trucos y ganas de refrescar tus rutinas, el café con hielo puede convertirse en uno de los mejores momentos del día. Ese respiro entre tarea y tarea, ese sabor que te conecta contigo mismo o con quienes te rodean. Porque no se trata solo de cafeína: se trata de pausa, de disfrute y de hacerlo a tu manera.

Este verano no te prives. Dale una vuelta a tu forma de tomar café, equípate bien y sigue disfrutando de tu ritual favorito… aunque estemos a 40 grados.